
No estaría nada mal tener un solar en esta calle
para poder construir en él un colegio.
En esta calle o en alguna parecida:
la Avenida de la Tolerancia,
la Glorieta de la Curiosidad,
la Plaza del Conocimiento,
el Bulevar de las Preguntas…
Mucho mejor todavía:
cómo me gustaría que los colegios fueran verdaderos
paseos por el saber,
avenidas para la tolerancia,
glorietas en las que se sentaran los curiosos,
plazas para conocerlo todo
y bulevares donde cuestionar lo incuestionable.